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Receta de escalivada al horno receta tradicional

Si hay una receta que representa la esencia de la cocina tradicional mediterránea, es sin duda la escalivada. Este plato, originario de Cataluña, destaca por su sencillez y exquisito sabor. Y qué mejor manera de prepararlo que al horno, donde los sabores se intensifican y se logra una textura perfecta. En este artículo, te compartiré la receta tradicional de la escalivada al horno, junto con algunos trucos y consejos para que puedas disfrutar de este manjar en la comodidad de tu hogar. ¡Prepárate para deleitar tu paladar con sabores auténticos y reconfortantes!

¿Qué otro nombre tiene la escalivada?

La escalivada es una deliciosa receta típica de la cocina mediterránea, especialmente de la región de Cataluña, en España. Se trata de una preparación al horno que consiste en asar diferentes vegetales, principalmente pimientos rojos, berenjenas y cebollas.

El nombre “escalivada” proviene del verbo catalán “escalivar”, que significa asar o tostar. Sin embargo, en otras regiones de España y en diferentes países de habla hispana, esta preparación también es conocida con otros nombres. Algunos de ellos son:

1. Pisto: En algunas zonas de España, como en la región de Murcia, la escalivada se conoce como pisto. Aunque el pisto tradicionalmente se elabora con pimientos, tomates y calabacines, en algunas variantes se incluyen también berenjenas y cebollas, lo que se asemeja más a la escalivada.

2. Ajapsandali: En la cocina georgiana, existe una preparación similar conocida como ajapsandali. Esta receta incluye pimientos, berenjenas, tomates y cebollas, asados y luego cocidos con especias y hierbas aromáticas.

3. Ensalada de verduras asadas: En algunos lugares, la escalivada se sirve como una ensalada fría, aliñada con aceite de oliva y vinagre. En esta presentación, es común que se le llame ensalada de verduras asadas.

Estos son solo algunos ejemplos de los nombres que recibe esta deliciosa preparación al horno en diferentes lugares. Sin importar cómo se le llame, la escalivada es una opción saludable y llena de sabor que se puede disfrutar como plato principal o como acompañamiento en una comida.

¿Qué quiere decir la palabra escalivada?

La palabra “escalivada” proviene del catalán y se refiere a una preparación culinaria típica de la región de Cataluña, en España. Se trata de una receta de verduras asadas al horno que se suelen servir frías o a temperatura ambiente.

La escalivada tradicionalmente se elabora con pimientos rojos, berenjenas y cebollas. Estas verduras se asan en el horno hasta que su piel se queme y se desprenda fácilmente. Una vez asadas, se pelan y se cortan en tiras finas. Se condimentan con sal, aceite de oliva y a veces se les añade ajo picado y vinagre.

La escalivada es un plato muy versátil y se puede servir de diferentes maneras. Se puede tomar como acompañamiento de carnes o pescados a la parrilla, como relleno de empanadas o como base de una ensalada. También se puede disfrutar simplemente untada en pan tostado.

La palabra “escalivada” también puede hacer referencia al acto de asar las verduras directamente en el fuego, ya sea en una parrilla o directamente sobre las brasas. Este método de cocción le da a las verduras un sabor ahumado muy característico.

En resumen, la palabra “escalivada” se refiere a una receta de verduras asadas al horno típica de Cataluña, España, que se sirve fría o a temperatura ambiente y se puede disfrutar de diversas formas.

¿Cómo congelar la escalivada?

La escalivada es un plato tradicional de la cocina mediterránea que consiste en una mezcla de verduras asadas, generalmente pimientos, berenjenas y cebollas. Congelar la escalivada es una excelente manera de conservarla por más tiempo y poder disfrutar de su sabor y textura en cualquier momento.

Aquí te dejo algunos pasos para congelar la escalivada de manera adecuada:

1. Prepara la escalivada según la receta tradicional, asando las verduras en el horno hasta que estén tiernas y la piel esté ligeramente quemada.

2. Una vez que las verduras estén asadas, déjalas enfriar por completo. Esto es importante para evitar que el vapor se condense en el envase y genere cristales de hielo que puedan afectar la calidad de la escalivada al descongelarla.

3. Retira la piel y las semillas de los pimientos, y pica todas las verduras en trozos del tamaño deseado. Si prefieres una textura más suave, puedes triturar las verduras en un procesador de alimentos.

4. Coloca la escalivada en recipientes herméticos o en bolsas de congelación, asegurándote de dejar un poco de espacio libre en la parte superior para permitir la expansión al congelarse.

5. Etiqueta los recipientes o bolsas con la fecha de congelación para llevar un control del tiempo que llevan en el congelador.

6. Congela la escalivada inmediatamente y mantenla a una temperatura constante de -18°C (-0.4°F) o más baja.

7. Para descongelar la escalivada, simplemente sácala del congelador y déjala descongelar en el refrigerador durante varias horas o durante la noche. Evita descongelarla a temperatura ambiente, ya que esto puede favorecer el crecimiento de bacterias.

Una vez descongelada, la escalivada puede consumirse fría o a temperatura ambiente, como guarnición, en sándwiches, ensaladas o incluso como base para otras preparaciones más elaboradas.

Recuerda que el tiempo máximo recomendado para congelar la escalivada es de 3 meses, ya que la calidad y el sabor pueden deteriorarse con el tiempo. Siempre es mejor consumirla lo antes posible para disfrutarla en su mejor estado.

En resumen, la escalivada al horno es una receta tradicional que destaca por su sencillez y delicioso sabor. Esta preparación, originaria de Cataluña, consiste en asar al horno una combinación de verduras, como pimientos, berenjenas y cebollas, hasta que estén tiernas y ligeramente ahumadas.

El secreto de una buena escalivada al horno está en seleccionar verduras frescas y de calidad, así como en controlar el tiempo de cocción para obtener el punto perfecto de cada ingrediente. Además, se puede potenciar su sabor añadiendo hierbas aromáticas como tomillo o romero, y aliñándola con aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.

Una vez asadas, las verduras se pelan y se cortan en tiras, dejando que los sabores se mezclen y se intensifiquen aún más. La escalivada al horno se puede servir como plato principal, acompañada de una rebanada de pan crujiente, o como guarnición de carnes, pescados o incluso como relleno de bocadillos.

Esta receta tradicional es versátil y se puede adaptar a los gustos y preferencias de cada persona. Algunas variantes incluyen añadirle anchoas, aceitunas o incluso queso de cabra para darle un toque aún más especial.

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